AMANDA en Español

El Universo está repleto de misterios. Sólo pequeñas partes de esta vasta
variedad pueden ser vislumbrados por medio del ojo humano. Usando ingeniosos
sistemas modernos de detección los científicos pueden revelar nuevas
visiones del cosmos.

Por algún tiempo ha habido una nueva ventana al universo que nos permite
ver el espacio en una luz totalmente diferente: astronomía de los
neutrinos. En Antártica, físicos de los alrededores del mundo manejan un
nuevo tipo de telescopio de neutrinos, consistente de 670 sensores de luz,
derretidos en el profundo hielo del Polo Sur. Su nombre: AMANDA!

AMANDA es una formación impresionante de aparatos para la detección de
muóns y neutrinos. Una constante lluvia de rayos cósmicos fluyen por el
universo: luz, núcleos, neutrinos y muóns.

Los neutrinos son partículas elementales extremadamente pequeñas que
tienen una característica extraordinaria: raramente interactuan con materia
ordinaria. La luz y los núcleos son frecuentemente absorvidos por las nubes
de polvo cósmico, pero los neutrinos viajan por el espacio casi sin
afectación.

Trillones y trillones de neutrinos alcanzan la tierra cada segundo.
Como mensajeros de su lugar de origen, cargan información de galaxias
distantes, explosiones de supernovas y otros eventos energéticos, y objetos
desconocidos.

Los neutrinos son inafectados mientras que penetran la tierra, y pueden
viajar traspasando la corteza de nuestro planeta. ¿Estarán completamente
sín afectación? No en absoluto.

Una vista microscópica nos muestra como el viaje de estas partículas
fantasmales puede ser detenído algunas veces: Por un extremadamente raro
choque con el núcleo de un átomo.

Aquí vemos un neutrino chocando con las moléculas de agua del hielo
antártico. Este impacto desprende y separa el núcleo y el neutrino se
convierte a muón, el cual es básicamente un pesado electrón.

Del lado posterior se puede ver otra vista del nacimiento del muón.
Este muón particular va a ser capturado por los detectores. Los muones son
capaces de viajar por varios kilómetros por el hielo. Usted puede reconocer
un muón que está viajando casi a la velocidad de la luz por un cono de luz
que lo sigue. Este cono es parecido a un barco creando olos trás si mísmo.
Al ver dentro del cono de luz, se nota su estructura. Esta luz es conocida
cómo radiación de Cerenkov.

Los muones emiten unos rayos externos de luz azul muy leves. Estos
provienen de los lados. Tomados juntos, todos estos rayos emitidos forman
un cono hueco detrás del muón. En la obscuridad del hielo Antártico, esta
brillantez puede ser detectada hasta a100 metros de distancia. El detector
de AMANDA se congeló en una profundidad de 1500 a 2000 metros, está
optimízado para poder ver ésta luz. AMANDA está construido con poderosos
sensores de luz, los cuales están empacados en esferas de vidrio que son
resistentes a la presión. Varias centenas de éstas son adheridas a cables
de metal que han sido puestos a profundidades de más de una milla en el
hielo del Polo Sur, dónde son observadas para conseguir señales de estas
rápidas partículas.

Cuando un muón vuela por medio del detector AMANDA, cada sensor de luz
registra el paso de un cono de luz dentro de la billonécima parte de un
segundo. Los sensores convierten la luz a señales eléctricas, las cuales
viajan hacia computadoras en la superficie del hielo.

Los científicos del centro AMANDA del Polo Sur supervisan los datos,
anotando y haciendo un análisis inicial. Programas complejos de
computadoras investigan el orden cronológico e intensidad de las señales.
Por medio de esta información, los científicos pueden calcular la
información más importante de cualquier telescopio: desde cual dirección
llegó el neutrino inicial.

Varias centenas de reacciones de neutrinos han sido detectadas en fases
prueba. En enero del 2000, científicos e ingenieros pudieron terminar la
segunda fase de la expansión de AMANDA. Hay ahora mismo 670 sensores de luz
en el hielo. Dentro de algunos años un telescopio más grande-con 5000
sensores de luz será construido. Este será conocido cómo HIELO CUBICO,
puesto que terminado, el detector medirá un kilómetro cúbico en cada lado :
el mayor instrumento científico que jamás haya sido construido.

¿Qué revelarán estos pequeños neutrínos mensajeros? ¿Grandes reacciones
de energía que generan radiación cósmica? ¿El origen de la materia obscura?
¿El nacimiento de una estrella supernova? ¿O algo totalmente diferente?

Cada vez que los humanos han construído una nueva forma de observar los
cielos, has estado sorprendidos. La naturaleza tiene una gran imaginación.
¿Que sorpresas nos revelará el cosmos por medio de AMANDA y el HIELO
CUBICO?